martes, 14 de abril de 2015

El plan familiar

Cuando ocurra una emergencia no sabremos dónde ni con quién estará cada uno de los miembros que componen nuestra familia, por eso es importante tener un plan que conozca cada integrante para actuar adecuadamente según lo establecido. Eso evitará problemas mayores y la angustia de no saber donde están nuestros seres queridos ni si están bien.

Cada miembro de la familia debe conocerlo y se debe repasar todos juntos. Hasta los niños deben participar aunque se les tenga que motivar con juegos.

Un plan debe ser sencillo de seguir, con unas pautas muy concretas y tratar de alejarnos de extraños artificios propios de Hollywood, ha de ser fácil de memorizar, sencillo de seguir y eficiente, la propia emergencia ya será quien se encargue de poner los problemas, no nosotros.

Del mismo modo de nada sirve tener un plan para cada tipo de peligro si no se puede recordar. Además, en todas las emergencias se deberá actuar de un modo parecido: refugiarse y mantenerse informados, por lo que no se requiere un plan elaborado para diferentes amenazas. 


1. El sitio seguro.

Se debe establecer un lugar seguro al que los integrantes de la familia deberán acudir si se da una emergencia. Lo normal es que sea el domicilio familiar, ya que siempre suele haber alguien, está mejor acondicionado (tenemos comida y todas nuestras cosas incluso si no eres de los que se preparan). Además, por norma general y si la emergencia no afecta a zonas habitadas directamente las fuerzas de seguridad y de protección civil suelen indicar que no se salga de casa.

Además hay que establecer otro secundario, a modo de plan B. Si no fuese posible quedarse en casa lo normal es acudir al sitio publico donde la gente se pueda reunir. Estos sitios suelen ser colegios, iglesias o polideportivos donde puede improvisarse un campamento para los vecinos de una zona.



2. La ruta a seguir.

Hoy en día es común que cada miembro de la familia pase largas horas fuera del domicilio y en sitios diferentes (trabajo, universidad, etc.). Debe elaborarse una ruta para cada uno que sea la forma más rápida de llegar al sitio seguro desde el lugar que más suele frecuentar.



3. Cuidar a quien lo necesite.

Es posible que en nuestra familia haya niños, ancianos o algún enfermo. Estas personas deben estar a nuestro cuidado y alguien debe encargarse de recogerlos si es necesario. Debe ser quien menos tenga que desviarse de su ruta al sitio seguro.


4. Comunicación.

Es un tema que puede complicarse mucho durante una emergencia debido a la saturación de las líneas. Las lineas de telefonía móvil suelen ser las primeras en saturarse, por lo que es conveniente llamar de fijo a fijo, aunque aún así será difícil.

Se pueden dejar mensajes en sitios concretos y con alguna especie de firma para que la familia lo reconozca. Inventar lenguajes secretos es un esfuerzo innecesario por lo que es mejor frases cortas y algún signo característico de la familia que se haya acordado. Estos mensajes deben aportar información útil y tranquilizadora del tipo: "tengo a los niños", "todo va bien", "estoy en camino", etc.

Si por mala suerte a alguien le pasara algo como herirse, debería llevar consigo una nota con información acerca de quien es, a quien contactar y algún dato médico de interés. Si las autoridades nos encuentran heridos buscarán información sobre nosotros en la documentación que llevemos encima. Facilitarle las cosas puede ahorrarles tiempo y ser bueno para nosotros.


5. Información.

Es indispensable disponer de uno o más medios de información como la radio o el televisor ya que las organizaciones encargadas de nuestra seguridad enviarán mensajes con indicaciones a la población.


6. Aprovisionamiento.

Aunque ya hablé de ello, disponer de un equipo especial puede resultar muy útil. Deberíamos tener alimentos no perecederos, un botiquín, una radio, agua y algo para entretenerse durante horas, especialmente si hay niños.

Tener una mochila de emergencias para  cada familiar sería lo ideal, pero al menos se debe tener un kit en casa con todo lo básico para emergencias. En esta entrada puedes encontrar más información.


7. Ceñirse al plan en la medida de lo posible. 

Nada de heroicidades ni de cambiar el plan sobre la marcha. Sólo debe hacerse en situaciones que se requiera como si una calle ha quedado cortada y debe darse un rodeo. No hagas nada que no hayas probado antes durante los ejercicios de preparación si no es absolutamente necesario.


8. No bloquearse ni ponerse histéricos.

Si te quedas en blanco, presa del pánico, estas perdido. Puede que pienses que eso es algo que escapa a tu control y que nunca se sabe como va a actuar uno mismo, en parte es cierto pero no del todo. El conocimiento es poder, y saber como tienes que actuar en determinadas situaciones suele ser más que suficiente para ponernos en marcha.

Lo mismo pasa si eres de los que se vuelve histéricos. ¿De qué te sirve correr si no sabes a donde vas? Puedes acabar en el peor de los sitios, por eso es mejor ordenar tu cabeza, repasar el plan y ejecutarlo con la mayor tranquilidad y celeridad posible. 


Da mucha seguridad saber como actuar, lo digo por propia experiencia ya que he trabajado en lugares con riesgo, donde en ocasiones se dispara una alarma "de las grandes" y aunque el miedo no te lo quita nadie si tienes un plan es mucho mejor que el dar vueltas sin  rumbo esperando ver que es lo que hacen los otros (que puede no ser buena idea).


9. Apuntar, practicar y repasar.

El plan debe estar fresco en la mente de cada persona de la familia. Cada uno debe conocer a la perfección como debe proceder y qué es lo que harán los demás y qué rutas seguirán, para saber que todo funciona correctamente. Para ello hay que reunirse y repasar el plan entre todos.

Es conveniente tener un recordatorío del plan por si nos ponemos nerviosos. Ésto puede ser una papel con una lista de los sitios seguros y su prioridad, sobre quien deber recoger a quien, etc. Aunque debería ser más a modo de test para los ejercicios familiares, en el momento que se de una emergencia ese plan debe estar listo en tu cabeza para no perder un tiempo muy valioso.




Con estas sencillas pautas elaborar un plan familiar será algo más fácil. Por último recordad la regla de oro: SENTIDO COMÚN. Sin heroicidades (por ejemplo no meterse en un edificio en llamas sin tener ningún tipo de formación) ni comportamientos histéricos (como empujarle a un niño para pasar tú).


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