martes, 14 de julio de 2015

La bicicleta

Fuente: MOTOPED
Imagina que sucede lo inesperado, una catástrofe. No hay agua, ni electricidad los medios de comunicación fallan, los equipos de emergencia trabajan sin descanso... Lo normal es que nos aconsejen a no salir de casa ni de los refugios, pero ¿y si por algún motivo tienes que desplazarte? ¿Y si la situación es peor de lo que pensabas y se prolonga o simplemente tienes que huir a zonas más seguras? Sería estupendo contar con un medio de transporte.




lunes, 13 de julio de 2015

El agua en la supervivencia

El agua es esencial para la vida. El agua es el medio en el que tienen lugar todas las reacciones bioquímicas de nuestro organismo, además nos sirve para regular nuestra temperatura y eliminar residuos que nuestro organismo no necesita.

Nuestro cuerpo pierde agua continuamente a través de la transpiración, la orina, las heces, la respiración o el habla. Pero también hay otras formas de perder agua, como el vómito o la ingesta de alcohol. Por eso debemos reponerla continuamente. Lo correcto no es esperar a tener sed, pues como veremos es el primer síntoma de la deshidratación, sino que debemos beber pequeñas cantidades cada cierto tiempo. 




No sabemos ni beber...

De nada sirve beberse un litro de agua después de practicar un ejercicio intenso. ¿Cuántas veces llegamos a casa después de practicar deporte y bebemos varios vasos seguidos? El mismo efecto tendría beberse sólo uno, ya que la extrema sed que sentimos nos hace beber hasta que nuestro estómago se llena de agua, no hasta que bebe la suficiente. Cuando nuestro cuerpo se hidrata, el agua sobrante la expulsa mediante la orina. Tampoco nos quitará la sed mojarse los labios, pues es necesario que el agua llegue al estómago  para que se distribuya allí donde se necesita. Lo ideal es beber medio vaso de agua aproximadamente cada cierto tiempo (como un par de horas), pero también debemos tener en cuenta que otros alimentos también nos aportan agua, por lo que puede que necesitemos beber menos y que la necesidad de hidratación varía en función de la climatología y nuestra actividad física.