lunes, 13 de julio de 2015

El agua en la supervivencia

El agua es esencial para la vida. El agua es el medio en el que tienen lugar todas las reacciones bioquímicas de nuestro organismo, además nos sirve para regular nuestra temperatura y eliminar residuos que nuestro organismo no necesita.

Nuestro cuerpo pierde agua continuamente a través de la transpiración, la orina, las heces, la respiración o el habla. Pero también hay otras formas de perder agua, como el vómito o la ingesta de alcohol. Por eso debemos reponerla continuamente. Lo correcto no es esperar a tener sed, pues como veremos es el primer síntoma de la deshidratación, sino que debemos beber pequeñas cantidades cada cierto tiempo. 




No sabemos ni beber...

De nada sirve beberse un litro de agua después de practicar un ejercicio intenso. ¿Cuántas veces llegamos a casa después de practicar deporte y bebemos varios vasos seguidos? El mismo efecto tendría beberse sólo uno, ya que la extrema sed que sentimos nos hace beber hasta que nuestro estómago se llena de agua, no hasta que bebe la suficiente. Cuando nuestro cuerpo se hidrata, el agua sobrante la expulsa mediante la orina. Tampoco nos quitará la sed mojarse los labios, pues es necesario que el agua llegue al estómago  para que se distribuya allí donde se necesita. Lo ideal es beber medio vaso de agua aproximadamente cada cierto tiempo (como un par de horas), pero también debemos tener en cuenta que otros alimentos también nos aportan agua, por lo que puede que necesitemos beber menos y que la necesidad de hidratación varía en función de la climatología y nuestra actividad física.

Síntomas de la deshidratación

El primero es la sensación de sed. Este síntoma ya nos alerta de que el nivel de hidratación de nuestro cuerpo es bajo, pero aún es muy leve. Otro síntoma es sentir la boca seca, si seguimos sin beber agua notaremos que orinamos menos cantidad y más oscuro, esto nos indica que nuestro organismo está tratando de retener todo el agua posible porque es escasa y no quiere perderla.

Si continuamos sin beber empezará a dolernos la cabeza, sentiremos la piel seca e incluso podemos experimentar calambres.

La cosa empieza a ponerse bastante seria cuando observamos que no orinamos o que nuestra orina es muy escasa y muy oscura, empezamos a sentir mareos, irritabilidad, confusión, apatía. ¡Debemos hidratarnos ya! Podemos experimentar taquicardias o que se nos acelere la respiración e incluso desmayarnos y para entonces ya estaremos muy cerca de lo peor...

Como hidratarse

Lógicamente lo normal es beber agua o un suero oral, pero cuando la situación es muy peligrosa y la deshidratación está muy avanzada habrá que recurrir a introducir suero por vía intravenosa. Claro que éso no es algo que normalmente pueda hacerse si nos perdemos nosotros solos o con un grupo de amigos en el monte, no se suele llevar uno los materiales necesarios y tampoco sabemos todos como se hace.

Una terapia de choque que se usa es introducir agua por el ano, aunque pueda sonarle raro a alguno. El intestino grueso es capaz de absorber agua y en el caso de que una persona caiga inconsciente y no se tengan otros medios se le puede introducir agua vía anal, por muy asqueroso que resulte puede salvarle la vida. Se trata de una técnica a aplicar en caso de extrema necesidad. Incluso puede funcionar con agua salada, aunque sería mejor no tener que recurrir a ello...

Buscando agua

Aunque no la veamos, seguramente haya más agua de la que creemos cerca (salvo si estamos en el desierto o en medio del mar. El agua del mar no puede beberse directamente). Si estamos rodeados de plantas y animales debemos pensar que ellos también necesitan agua, así que es cuestión de buscar.

Para ello hay que tener en cuenta los indicios.

Los animales:

Todos los animales tienen que beber agua, aunque unos más que otros. Los mamíferos beben agua de forma regular y normalmente lo hacen al atardecer. En la zona donde vivo hay muchos ciervos y he podido observarlos como bajan del monte al río al atardecer (tengo suerte de poder verlos a menudo).

Los ciervos, como muchos mamíferos, bajan al atardecer a beber agua,
 ellos saben donde encontrarla.


¡Ups! Me pilló espiándole.


Los pájaros también pueden servir para encontrar agua. Cuando hay una fuente de agua ellos se posan cerca y después caen en picado para tomar en un instante agua y volver a ponerse a salvo en las alturas.

La vegetación:

Una franja de verde vegetación ocultaba
 un pequeño río
Si caminando nos encontramos de pronto con una zona donde la vegetación es más verde y frondosa seguro que allí hay agua, aunque tengamos que cavar un poco. ¡Cuidado! No me refiero a que cavemos y encontremos un pozo lleno de agua fresca. En ocasiones se trata simplemente de tierra húmeda, pero podemos extraer el agua fácilmente haciendo un hoyo y esperando a que se llene con el tiempo (el agua va de más a menos altura por la gravedad, así que el agujero se llenará a través de las paredes de tierra por donde irá cayendo la humedad del agua)



Hay plantas que pueden almacenar gran cantidad de agua en su interior, pero para ello deberías conocerlas un poco antes, tal es el caso de los cactus o los cocoteros, pero no siempre encontraremos plantas con un gran deposito de agua en su interior. Afortunadamente podremos extraer agua condensando el vapor que desprende las hoja, pero esto es un proceso lento y poco productivo. Aún así es algo.





No siempre encontraremos agua en forma de charcos, lagos o ríos. Pero aunque no la veamos, no quiere decir que el agua no esté ahí. Lo que pasa es que está dispersa y en poca cantidad. En la próxima entrada dedicada al agua veremos algunas técnicas para su recolección, pero hay muchas y esta entrada ya está quedando un poco larga...

Gracias por leer.

¡Un saludo!

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